CONSIDERACIONES A TOMAR EN CUENTA CUANDO SE ELABORA UN DISEÑO
INSTRUCCIONAL
En un mundo donde el hombre ha tenido que aprender a manejar
las nuevas tecnologías y adelantos para interactuar con su entorno, ha tenido
que aprender a crear maneras efectivas de alcanzar logros y metas propuestos
especialmente a nivel laboral, académico o en la vida cotidiana, es aquí donde
el diseño instruccional se convierte en una herramienta formidable para hacer
esos aprendizajes más significativos. De hecho, el diseño instruccional ayuda a
planificar, desarrollar y evaluar esas experiencias de enseñanza-aprendizaje
para garantizar la consecución de esos logros. Sin embargo, ¿aclaremos bien qué es un diseño
instruccional? Para Kent Gustafason y Rob Branch (1997): “es un proceso
sistemático, que se emplea para desarrollar programas de formación y educación”.
Partiendo de este concepto, el diseño
instruccional tiene unos aspectos claves que deben considerarse en su proceso
de elaboración y son:
Primero que todo antes de empezar a crear un diseño
instruccional, hay que tener claro qué tipo de experiencia de aprendizaje se
quiere realizar para así mismo elaborar los objetivos, que sean medibles,
alcanzables, evaluables y relevantes, tal como lo proponen (Smith y Reagan,
1998) y (Dick y Carey,1996).
Segundo hay que tomar en cuenta para quién va dirigido,
quiénes se van a beneficiar y las características de esta población, para
determinar sus motivaciones, sus expectativas y evaluar también sus potencialidades
y así saber cómo enfocar ese diseño. Aquí hay que evaluar necesidades, así lo
planteó Rossett, (1995), de este modo se determina con claridad qué se desea
aprender y con qué propósito,
Tercero se deben planear de forma organizada las actividades
y los recursos que se van a implementar. Esto debe hacerse de forma coherente,
pertinente, que sean atractivas e interactivas, que permitan compromiso de
parte de quién las dirige y para quién van dirigidas. Los recursos tecnológicos
deben escogerse según los objetivos propuestos y las habilidades que se
pretenden desarrollar en quienes las van a implementar, preparar materiales de instrucción
impresos y no impresos tal como lo especificaban Kemp, Morrrison y Ross, (1998)
porque representan un gran porcentaje de motivación en el proceso.
Cuarto, deben ejecutarse formas de evaluación que permitan
medir los objetivos propuestos en el aprendizaje que se desea alcanzar y que
permitan a su vez al diseñador de la instrucción revisar el proceso y darse
cuenta si hay que hacer ajustes, si se están alcanzando los logros o hay que
cambiar las actividades, o si, por el contrario, lo que se está realizando va
por buen camino. Hay que tener siempre presente que esta evaluación debe ser
como lo proponían Dick y Carey, (1996) sumativa; en donde no se utiliza el
pensamiento sistemático y formativa; donde se recopilen datos para identificar
las revisiones y cambios necesarios en la instrucción durante el proceso.
Quinto hay que tomar en cuenta que todo el proceso debe
desde el inicio hasta el final ser flexible y adaptable a las necesidades de
las personas para las cuales se elabora el diseño. Es lo que va a garantizar
que sea efectivo en su proceso de enseñanza-aprendizaje y significativo.
Cómo podemos ver, un diseño instruccional se convierte en
una metodología de formación que emplean muchas organizaciones que prestan
servicios de diferente índole desde comunicaciones, educación, comercio,
industria, etc. Porque se convierten en un sistema de análisis enfocado a
resolver problemas como lo expresaba Benathy, (1987).
Los diseños instruccionales pueden clasificarse según el
tipo de instrucción para lo cual están diseñados y lo que desean producir, así pues,
Gustafson y Bransch (1997), describen 3 categorías a saber:
-La de instrucción, que es la que generalmente da un maestro
en su clase.
-La que elabora un producto, como cuando se hace un módulo
de algún tema o aprendizaje específico.
-Y la que diseña un sistema de instrucción, como cuando se
diseña un curso.
En conclusión, un diseño instruccional es un proceso
sistemático muy complejo, pero efectivo para llevar a cabo cualquier tipo de
proceso de enseñanza y aprendizaje, en cualquier entorno y con cualquier tipo
de población, enfocado a resolver problemas y satisfacer necesidades con ayuda
de la tecnología. Necesita ser planeado con detalle y cuidado, considerando
varios aspectos desde la definición de los objetivos, hasta las herramientas y
recursos tecnológicos que se van a utilizar, de este modo se garantiza la
motivación de quienes lo van a implementar, hasta el compromiso con cada una de
las actividades. A sí mismo, la confianza en el proceso de ejecución y la
evaluación permanente de resultados, hacen que se torne dinámico, fiable y
valido, garantizando una experiencia educativa enriquecedora.
Comentarios
Publicar un comentario